Pausa inesperada

Otra vez las circunstancias adversas.
Ninguna sorpresa, no; ya me espero cualquier cosa, este año – bueno, no, quiero que el aburrimiento del “nunca pasa nada y todo está bien” vuelva a mi vida.

Olga, mi mujer, lleva ya cinco días ingresada en el hospital y los médicos le han dicho que no la soltarán hasta dentro de una semana como mínimo.

Ha sido una recaída de lo que le pasó hace dos años, pero, por fortuna, no tan fuerte, todavía puede andar por sí misma.

Así que, aunque podría seguir blogueando y haciendo vídeos como si nada, porque temas no me faltan, lo que me falta es el ánimo en estos momentos para hacerlo.

Por lo que, esto es lo que me está pasando y, si todo va bien, en unos días vuelvo a mi ritmo “normal“.

Como siempre digo: GRACIAS POR ESTAR AHÍ.

P.S. – Cuidado con el posible ataque de falsa bandera en los Juegos Olímpicos de Río, hay demasiados indicios apuntando a ello. Será genial si me equivoco.