Lecciones de democracia

Llámame osado, pero lo más probables es que el concepto que tienes de “democracia” no corresponda con su definición original. Tranquilo, es normal porque desde hace décadas prima la neolengua y la tergiversación de las palabras.

Porque quien domina el verbo, domina las mentes.

En primer lugar tenemos que entender que cualquier sistema en el que unos pocos se proclamen “representantes del pueblo“, sean elegidos o no, NO es una democracia.

Porque el “pueblo” no es una masa a la que dirigir, el pueblo es el conjunto de individuos independientes que no delegan sus decisiones.

Por lo tanto, cuando hablamos de “democracia” hablamos de “gobierno del pueblo“, es decir, la única democracia consiste en el gobierno conjunto de todos los individuos que toman sus propias decisiones. Cualquier otra cosa NO es democracia.

Así pues, aplicando correctamente su definición, básicamente, lo que hoy gobierna en muchos países, sobre todo en occidente,  no son “democracias” sino “parasitocracias, es decir, el gobierno del conjunto de parásitos que se creen mejores que el resto. Fijémonos en que “se creen mejores“, no “son mejores“. Si fueran mejores, serían “aristocracias“, gobierno de los “aristoi” (mejores), lo que algunos llaman interesadamente como “meritocracia“.

Como vemos, el término “democracia” ha sido tergiversado para que los individuos pierdan su poder y acepten el gobierno dictatorial de los parásitos.

Para finalizar, no quiero decir que la democracia sea la mejor forma de gobierno, solamente que el término lo están usando unos pocos en su provecho para engañar a la mayoría, y vivir a su costa como pequeños dictadores.

Quién sabe, quizás algún día nos demos cuenta de que no necesitamos ningún gobierno, pero eso lo dejaremos para otro escrito.