Se acabaron las gilipolleces

Doy la bienvenida al nuevo dictador de la red… ¡José Manuel Goig!

Hacía tiempo que sabía que llegaría un momento en el que esto pasaría. Siempre he sido consciente de que al alcanzar un nivel de visitas, sea en mi canal de youtube o en mis blogs, tendría que tomar esta decisión. Y por ello no he dudado ni un segundo en tomarla.

Estamos en un momento en que la cosa está muy seria, y los relativismos y la desinformación, sean interesadas o por ignorancia, ya no pueden tolerarse. Las cosas son, y no son de otra manera.

Hay quien me llamará soberbio, y cosas peores, pero en el tema del dinero es de vital importancia entender que no hay grises. Se sabe o no se sabe. Y puedo afirmar con rotundidad que lo que estoy explicando es lo que es, y no hay más vueltas.

Es cierto que siempre hay que enfocarse en el lado positivo de las cosas, e ignorar el lado negativo. Está claro que estoy muy contento con la gran aceptación que tienen mis vídeos y mis posts. Pero esa pequeña parte que critica por criticar para crear discordia y duda no tiene cabida. Me conozco muy bien sus tácticas, y por ello sé que hay que cortarlas de raiz.

Hay quienes van diciendo que hablo del oro porque sólo quiero cobrar de Karatbars. Hay quien va diciendo que estoy mintiendo al hablar sobre cómo se fabrica el dinero. Y lo escriben con malicia. Al hacerlo están insultándome, mintiendo y creando dudas sobre mis motivos y mi persona. Son ataques ad-hominem para que la gente que llega por primera vez a un post o un vídeo mío desconfíen de mí, y, por tanto, de mi mensaje. Esos no tienen cabida, y los bloquearé de los lugares en la red que administro sin contemplaciones.

También sé, que tras hacerlo se harán las víctimas y los llorones para engañar a ilusos y ponerles contra mí. Es el daño colateral, y también soy consciente de ello. Pero no lo harán ni en mis blogs ni en mi canal de youtube. Que se esfuercen en montar sus canales y sus blogs para difamarme.

Quizás no debería expresarme tan claramente y hacerlo sin decir nada, pero siempre he creído en la auténtica transparencia.

Repito, estamos en unos tiempos muy difíciles en los que de nuestras decisiones ahora depende nuestra vida en el futuro inmediato. Quien sepa sobre la realidad de la estafa actual del dinero fiduciario y sepa protegerse con oro físico, tendrá más probabilidades de vivir. El resto sufrirá como los borregos que son.

Así están las cosas. No hay más vueltas. No hay dudas. Sin concesiones. Claras. Sé que a muchos les duele oirlas tan claramente. No hay atajos, ni caminos rectos, conocer la verdad siempre duele en el momento de conocerla.

Nunca he creído en justificar lo que hago, ni en las excusas. Y este post no es ni una justificación ni una excusa, es una mera constatación de un hecho.

A quien le vaya bien, bien. A quien no le vaya bien, bien.

La red es muy grande para todos y yo sólo soy un granito de arena perdido en esta gran playa de ceros y unos.

2 comentarios en “Se acabaron las gilipolleces

  1. Estoy contigo Jose. Hay que acabar con las gilipolleces y con los gilipollas que, haberlos, haylos y muchos por estos lares.
    Cuando lo mucho o poco que tengan en las cuentas de ahorro sólo les valga para jugar al monopoly, entonces llorarán diciendo que nadie se lo explicó debidamente.

    Me gusta

Los comentarios están cerrados.