Mejor una independencia de pacotilla que el estado actual

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La élite criminal española ya nos está amenazando con bombardearnos a los que vivimos en Cataluña.

Y me tomo en serio sus amenazas, no por miedo sino porque esos hdps ya lo hicieron múltiples veces en el pasado.

Hay quien dice que no se atreverán, al ser España parte de la UE, pero la UE es conocida mundialmente por mirar a otro lado cuando son ellos mismos los que cometen atrocidades, o va a favor sus intereses.

Está claro que los que quieren independizarse son unos ingenuos si no cuentan con tanques, cazas y armas estratégicas.

Caer en la trampa de escindirse de un estado sin poseer una fuerza militar y recursos dinerarios para mantener y ganar una guerra de la independencia es de ilusos.

Porque aquí no tenemos ningún país poderoso como Rusia para defendernos, como le ocurre al este de Ucrania.

¿Qué país afín hay? ¿Andorra?

Del Imperio Británico no podemos fiarnos en absoluto porque ya nos traicionaron en el pasado.

Cuando los españoles nos ataquen, me temo, será una completa masacre. Nos borrarán del mapa y acabarán el trabajo que empezaron hace casi ochenta años.

Por fin serán los patriotas españoles felices porque nadie hablará catalán, su odio llega a tal extremo.

Así que no nos queda más esperanza de que los españoles inteligentes contengan a su élite de hdps. Pero si no lo lograron en el pasado, dudo que lo hagan ahora.

Y luego, me reafirmo en que la independencia de Cataluña va a ser una independencia de pacotilla. Porque si España no es un país soberano, menos lo será Cataluña.

Sea como sea, independizarse de este estado español es una muy buena idea, y debería independizarse todo el mundo con dos dedos de frente sin importar en qué parte viva.

Toda persona honrada debería darse cuenta de que no es buena idea asociarse con una pandilla mafiosa criminal como los que se vanaglorian de dirigir España actualmente.

Pero esta forma de independizarse siendo buenistas y siguiendo las reglas que han escrito otros es, y lo repito de nuevo, una pantomima.

Y es caer en una trampa.

Un aliciente para que los nacionalistas españoles salvapatrias lo usen de excusa para hacer una nueva orgía de sangre inocente.

¿Estoy exagerando? ¿Soy demasiado alarmista? ¿Catastrofista?

Lo comprobaremos este próximo 28 de septiembre si la coalición independentista se sale con la suya en las elecciones del día anterior.

Y que conste que estoy a favor de que cada cual siga su propio camino, sea cual sea, y que estoy a favor de que caiga el actual sistema de estados opresores.

Pero toco madera.