Científicos prueban que la realidad no existe hasta que es medida

La extraña naturaleza de la realidad tal como se establece por la teoría cuántica ha sobrevivido a otra prueba, con los científicos realizando un famoso experimento y demostrando que la realidad no existe hasta que se mide. Los físicos han realizado el experimento mental de elección-retrasada de John Wheeler, que consiste en un objeto en movimiento al que se le da la opción de actuar como una partícula o una onda. El grupo invirtió el experimento original de Wheeler, utilizando átomos de helio esparcidos por la luz.

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Imagen: Science Daily

Físicos de la Universidad Nacional de Australia (ANU) han llevado a cabo el experimento mental de elección-retrasada de John Wheeler, que implica un objeto en movimiento al que se le da la opción de actuar como una partícula o una onda. El experimento de Wheeler le pregunta – ¿en qué momento decide el objeto?

El sentido común nos dice que el objeto es de onda o partícula similar, independientemente de cómo lo midamos. Pero la física cuántica predice que si se observa el comportamiento ondulatorio (interferencia) o el comportamiento de las partículas (sin interferencias) depende sólo de la forma en la que se mide en realidad al final de su viaje. Esto es exactamente lo que encontró el equipo de la ANU.

“Esto demuestra que la medición es todo. A nivel cuántico, la realidad no existe si no la estás mirando”, dijo el profesor asociado Andrew Truscott en la Escuela de Investigación ANU de Física e Ingeniería.

A pesar de la rareza aparente, los resultados confirman la validez de la teoría cuántica, que rige el mundo de lo muy pequeño, y ha permitido el desarrollo de muchas tecnologías como la LED, el láser y los chips de computadora.

Más información en inglés: http://www.sciencedaily.com/releases/2015/05/150527103110.htm


Hablando de computadores, cuando era adolescente me imaginaba que a los ordenadores los metían en una sala llena de chamanes, los cuales se concentraban y les ordenaban: “¡funcionad, funcionad!”, y así era cómo funcionaban. ¿Al final mi imaginación tenía razón? ¿Funcionan los aparatos porque esperamos y estamos convencidos de que funcionan?