Es genial la vida privilegiada de un Youtuber famoso: Tras acompañar a mis hijos a su colegio privado y exclusivo, la limusina me conduce hasta la sucursal del banco privado donde guardo mis millones ganados sin esfuerzo en Youtube. ¡Gracias a vosotros no podría pagar los plazos de mi yate! A la salida, mis gorilas guardaespaldas bien pagados han apartado a la plebe que se pegaba por respirar el mismo oxígeno que yo.

Ésta es la vida de un youtuber privilegiado como yo, no aceptes imitaciones.