¿Qué le vamos a hacer?

No tienen remedio.

Han sido cegados por el discurso financiado por los bolivarianos y continúan siendo incapaces de discernir por ellos mismos.

Hablan de esperanza pero se olvidan que la esperanza fue el único mal que no salió de la jarra de Pandora.

Hablan de cambio pero continúan siguiendo a un líder lobo con piel de cordero como mansas ovejitas.

Y pese a que cuando conquisten el “poder” en otras elecciones amañadas y lo llamen democracia seguramente me dará igual, no puedo más que entristecerme por este tan alto nivel de estupidez de esta masa que se niega a aceptar ser individuos.