El 27 de enero de 2005, Olga y yo nos subimos al metro, fuimos al juzgado de L’Hospitalet de Llobregat y firmamos nuestro contrato matrimonial.

Más que nada porque ella en ese momento era “ilegal”.

Otro rato ya escribiré sobre nuestras tribulaciones y aventuras en este estúpido sistema de estados.

Así pues, hoy se cumplen 10 años y nos vamos de viaje.

Por eso no sé si en este próximo par de días encontraré una conexión wifi libre para actualizar este anti-blog.

Además, cuando volvamos explicaré cómo conseguimos realizar este viaje, que también tiene su historia.

Estáis avisados 🙂

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