Hoy ha sido un día intenso en Twitter, como hacía tiempo no lo era para mí.

Seguramente estaré una semana sin escribir nada en mi cuenta personal, sólo los tuits programados y los automáticos.

Además, he decidido ponerle el candado tras estar desde el principio en abierto, y me refiero a abril del 2009.

Eso quiere decir que nadie puede seguirme sin mi permiso, ni leer mis tuits ni retuitearme.

Sin duda, las llamadas “redes sociales” están diseñadas para desenfocarnos y malgastar nuestro tiempo.

Además de ser un recopilatorio para minar nuestros datos.

Tras casi seis años siento que ya es hora de ir cambiando y dejarlas de lado poco a poco.