“El Hombre de Davos … obtiene la mayor parte de sus ingresos, directa o indirectamente, del patrocinio estatal. Si está en el sector privado – y es más probable que sea parte de un grupo de presión, político o burócrata que un hombre de negocios – es un monopolista instintivo, con ganas de convencer a los ministros y funcionarios para que levanten barreras contra sus rivales potenciales.”

Extraído de “Davos es un grupo deshonesto corporativista” de Daniel Hannan

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http://www.zerohedge.com/news/2015-01-22/daniel-hannan-exposes-davos-narcissistic-corporatist-racketeering

Pese a que muchas personas me escriben agradeciendo mi trabajo al difundir información que no encuentran en otros medios, realmente a veces me es complicado navegar entre tanta miseria, muerte y noticias terribles.

Dentro de mí algo me dice que debería alejarme de todo esto.

Porque tanta negatividad me afecta, como es normal, ¿a quién no?

Pero por otro lado, somos relativamente pocos los que tocamos estos temas de investigar lo que realmente ocurre, y que sepamos usar técnicamente la tecnología para hacernos notar, y a los del cabal les gustaría sin duda que lo dejemos.

No es que quiera tampoco pasarme de importante, porque no lo soy.

Si lo fuera, ni tan siquiera se me permitiría escribir una palabra más.

(Pese a que un pajarito me contó que tengo una protección “especial” – pero esa es otra historia que contaré cuando sienta que tenga que hacerlo.)

Quizás debería abrir un blog alocado y positivo y lleno de color y anónimo… para desahogarme y contrarrestar esta sensación de cansancio mental.

Quizás…

Si quisieras crear un planeta prisión y no quisieras que los prisioneros se escaparan en naves espaciales…

¿Qué harías?

Un cinturón de radiación mortal alrededor de dicho planeta.

Sí, como el cinturón de Van Allen, por ejemplo.

Oh, vaya…