“Educo” significa “conducir hacia el exterior.

Cuando esa “educación” se convierte en reglada e inflexible, que es lo que ha pasado en el “sistema educativo” actual, entonces ya no podemos llamarla “educación” sino “adoctrinamiento”.

Educar significa “mostrar el camino”, y así, el “educado” lo tomará como base para encontrar el suyo propio.

Porque cualquier estudio reglado estropea por sistema lo que pretende enseñar.

La educación tiene que ser flexible y adaptativa por definición.

Además, el aprendizaje es un camino de dos vías, todos somos maestros y aprendices a la vez.

Nuestros hijos son también nuestros maestros pues me muestran una forma de ver las cosas libre de nuestros propios perjuicios y convenciones.

Y el este sistema educativo actual es perjudicial para nuestros niños, y además ha sido diseñado así para que lo sea.

Por otro lado, está demostrado que los niños que crecen en un entorno familiar son más sociales y afectivos en su edad adulta.

Y la realidad es la que es, y no podemos hacer perder el tiempo a nuestros hijos ocultándosela.

El único lado positivo del sistema actual de adoctrinamiento y lavado de cerebro es que deje de existir.

Luego, no sigamos confundiendo entre opiniones y hechos.

Parece ser que se ha impuesto una relativización de las cosas que intenta ocultar que hay cosas sobre las que hay que ser firmes.

El “buenismo” aquí no funciona, sólo hace alargar el mal.

No recuerdo ahora quien fue quien dijo que el problema no está en los hombres malos sino en los hombres buenos que permiten que los hombres malos se salgan con la suya.

Éste es uno de esos casos.

Y si la cosa continúa igual, nuestros niños crecerán siendo peores borregos que nosotros.

Así está diseñado y programado.

Es que lo lamento, pero en este asunto no hay resquicio para la duda.

Porque el hecho es que estamos en un sistema feudal en el cual la mayoría de la población está colectivizada en un socialismo obligado esclavizante que les niega la abundancia.

Mediante el conductivismo inducido a través del sistema educativo en la niñez, y luego mediante los medios de comunicación de masas y las religiones se programan las mentes de los esclavos y se les hace creer que son libres, mientras que la realidad es justo la contraria.

La propaganda es tan fuerte que una gran parte de la población que se da cuenta de ello piensa que el problema es el materialismo y el capitalismo sin percatarse de su craso error, lo cual les lleva a dar círculos sobre sí mismos que acaba por hacerles desistir en su lucha por un cambio real.

Por otro lado, otra gente está obsesionada con una “nueva era” que los hace inoperantes.

Entre unos y otros, la casa sin barrer, y los amos se congratulan de como sus esclavos defienden y perpetúan su sistema.

La única solución: la individualidad, recorrer cada uno su propio camino sin temor de no estar acompañado, y sin temor de que el resto lo dejen de lado.

En este camino otros pueden acompañarte, pero nunca juntos ni unidos pues los caminos se cruzan y hay intersecciones, pero nunca pueden ir ni en el mismo sentido ni en la misma dirección.

Porque nadie puede enseñarte, sólo tú puedes aprender.