Menos mal que los espías saben que no soy peligroso.

Porque mi idea no es la venganza.

Está bien que piensen que soy un soñador.

Porque es verdad.

Mi idea es mostrar las cosas como son, y gracias a ese conocimiento poder rectificar el errático rumbo de este mundo humano.

Porque podemos hacer las cosas bien si queremos.

Y estos espías también están incluídos.

Porque, al fin y al cabo, estos señores que nos espían sólo son unos mandados.

Y si se fijaran tanto en sus propias vidas como en las que espían, seguro que estarían más plenos y satisfechos consigo mismos.

Es una recomendación de amigo.