Sin guita, sin pasta no hay web, no hay Crónicas Subterráneas.

Porque queda muy guay hacerse el inmaculado e imitar al Quijote contra los molinos de viento, pero eso y un esfuerzo inútil son lo mismo.

Sin medios efectivos para contrarrestar a la propaganda oficialista no sirve de nada esforzarse.

Cada día que llevo a mis hijos al centro de programación de mentes infantiles, en el autobús podemos leer el diario La Vanguardia “gratis”.

¿Gratis?

¡Ja y rejá!

El sistema corrupto de la Gencat subvenciona a ese panfleto de propaganda desinformadora para que no se les caiga el chiringuito sostenido por sus mentiras.

Así que me voy a dedicar a sacar pasta de debajo de las piedras para cumplir con mi objetivo de hacer llegar el mensaje de las cosas que sí están ocurriendo a la máxima gente posible.

Y por eso estos meses me estoy centrando en mi negocio del oro, porque además también estoy apoyando a otras personas para que se arranquen el obstáculo de la falta de dinero. Es un asunto ganador-ganador.

Así que trolles y esbirros pagados para mantener este status quo, si queréis que no prospere mi plan ya podéis comenzar a difamarme con fuerza, porque en definitiva voy a por vosotros también.

Quien avisa no es traidor.

Estamos en una guerra en la que no hay neutrales.

El nuevo Crónicas Subterráneas se encuentra en http://cronsub.wordpress.com