Son las tres y media de la madrugada y las fuertes voces que se escuchan por el patio de luces me han despertado.

De verdad, ¿qué están celebrando?

¿Que no tienen el timón de su propio destino?

¿Celebran porque les permiten celebrar y les han dicho que toca ahora hacerlo?

De verdad, la psique de estos humanos es un enigma para mí.

Creo que nunca alcanzaré a comprenderlos.

Son demasiado alienígenas para mi mente.

Tantas cadenas que arrastran como almas en pena en este planeta prisión y encima lo celebran, y obedecen sin reflexionar apenas a sus carceleros.

Alucinante.