Me estoy acostumbrando a traducir artículos con ayuda del móvil.

Es algo casi artesanal.

Abro el artículo a traducir en el navegador estándard de Android. Aprieto el dedo en un trozo texto y lo marco y lo expando. Ya marcado, doy un par de toques rápidos a la pantalla y copio los párrafos marcados.

Entonces abro el traductor de Google y lo engancho, y le doy a traducir. Copio el resultado.

Entro en la aplicación de WordPress en el nuevo post y engancho el texto apretando el dedo para que aparezca el menú con la orden de pegar. Aplico las correcciones pertinentes en la traducción para que diga lo que el texto dice realmente, y vuelta al navegador para volver al primer paso con un trozo de texto nuevo.

Y así hasta acabar de traducir todo el artículo.

Lo cierto es que es una labor laboriosa y paciente, más en el móvil antiguo y de pequeño tamaño que tengo, pero me permite trabajar en cualquier lugar y cualquier momento.

Mi oficina es el mundo.