Esto es como el pez que se muerde la cola, o como dirían los simbolistas masónico-illuminatis, como la serpiente que se muerde la cola.

Porque estoy rodeado de noticias de muerte y destrucción, y así, no me entran ganas de ser muy positivo respecto a este mundo.

Pero si bloqueo estas noticias de la realidad que está sucediendo, acabaré por montarme una burbuja y dedicarme a ver el fútbol y las películas de Hollywood.

El caso es, que siendo negativo sólo se pueden atraer cosas negativas, y es quizás ése el obstáculo que tengo más grande por delante.

Por otro lado, ¿estaré confundiendo los conceptos de “negativo” y “positivo”?

La verdad, entre tantos asesinatos absurdos, tanta maldad que se sale siempre con la suya, y tanta apatía a mi alrededor, ¿cuál puede ser mi posición?

Muchas veces me entran ganas de poner mis pies en marcha, caminar sin rumbo y destino, y dejar todo atrás. Y hasta aquí he llegado.

Pero, por suerte o por desgracia, todavía estoy enganchado a la esperanza de que hay manera de que toda esta estupidez humana pueda solucionarse.

Pero, claro, la “esperanza” fue el único mal que no se escapó del jarrón de Pandora.

Ya digo, como el pez que se muerde la cola…

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