En 1911, en la reunión en Jekyll Island, en la que un puñado de banqueros diseñaron la reserva federal de EEUU, el banco central conocido como FED, el banquero de origen alemán Paul Warburg, cuyo cuñado de su esposa era Jacob Schiff, de la familia que había compartido el edificio con los Rothschild en Hamburgo, no sólo decidió el nombre de la FED, sino que ideó el plan para que los banqueros se opusieran públicamente contra la creación de la FED, y así dirigir a la opinión pública estadounidense justo a su aprobación.

Todo el plan había comenzado con el pánico de 1907, causado bajo mano por J. P. Morgan, agente financiero de los Rothschild. Dicho pánico dió pie a la manipulación del público para que exigieran un control de Wall Street, y ese control sería ejercido por la FED, y el público se lo tragó gracias a esa aparente oposición de los mismos banqueros que la crearon secretamente.

Hay que añadir que Paul Warburg era el hermano de Max Warburg, que al otro lado del Atlántico era el asesor financiero del Keiser Wilhem II. Así que en la negociación del armisticio de la I Guerra Mundial, a un lado de la mesa se sentó Paul Warburg por parte de los EEUU, y por parte de Alemania se sentó Max Warburg.

Y para acabar de liarla más, la familia Warburg son los descendientes directos de la familia veneciana Dil Banco, es decir, los banqueros de los que procede la palabra «banco».

Además, Paul Warburg trabajaba para la Kuhn, Loeb and Company, la empresa que usaban los Rothschild para hacer negocios con los judíos de EEUU. ¿Y cómo hacían negocios los Rothschild con los no judíos? Pues a través de su agente que ya he mencionado, J. P. Morgan. Todo queda en casa.

Hey, pero aún hay más porque Jakob Schiff fue uno de los principales financiadores de la revolución mexicana y de la revolución rusa. Como he dicho antes, su familia era uña y carne con los Rothschild.

Así que, ¿a que viene toda esta descripción de cómo se creó la FED?

Pues a que normalmente somos unos ilusos y desconocemos las relaciones que se mueven en la sombra. Por ello cuando vemos a la derecha insultar a Podemos, no nos damos cuenta de que es justo el juego para impulsarlo hacia delante y que hagan el cambio que no cambie nada. Las chaquetas ya se están cambiando, las mismas familias permanecen, y el «pueblo» seguirá subyugado a ellas.

Desde dentro sólo avanzan los que pertenecen adentro.