En estos momentos, el libro “Death of Money (La Muerte del Dinero)” de James G. Rickards es uno de los libros más vendidos en lengua inglesa.

Estamos en la recta final.

Lo siento por los que me tomen como un pesado, pero es mi responsabilidad para los míos y para los demás continuar insistiendo sobre el negocio de los pequeños lingotes de oro porque es una salida factible al caos económico actual.

Es mi responsabilidad porque no quiero tener luego la sensación de que pude hacer más para salvar a gente indefensa ante el ataque económico que estamos sufriendo.

Es mi responsabilidad porque históricamente no se presenta siempre una oportunidad para defendernos de la élite.

Voy a ser pesado hasta que la gente se tome en serio el grave momento en el que estamos viviendo, y vea que existe una solución para protegerse.

LUCIFER, the Light-bearer!
¡LUCIFER, el portador de la LUZ!

Strange and mysterious name to give to the Spirit of Darknesss!
¡Extraño y misterioso nombre que dar al Espíritu de la Oscuridad!

Lucifer, the Son of the Morning!
¡Lucifer, el Hijo de la Mañana!

Is it he who bears the Light, and with its splendors intolerable blinds feeble, sensual or selfish Souls?
¿Es quien porta la Luz, y con su esplendor inaguantable ciega a las Almas débiles, sensuales y egoístas?

Doubt it not!
¡No lo dudes!

Así comienza el libro “Morals and Dogma” del jefe masón de EEUU del siglo XIX, Albert Pike.

Sí, el mismo Albert Pike de las cartas que planearon las tres guerras mundiales a partir del siglo XX, y cuya tercera acabamos de comenzar.

¿Está ya la OTAN usando sus armas de modificación climática contra Ucrania?

Esta noticia puede darnos la pista…

Vídeo: Los científicos no pueden explicar las causas de un ‘tsunami’ en Odesa – RT
http://actualidad.rt.com/actualidad/view/132362-cientificos-pueden-explicar-causas-tsunami-odesa

Recuerdo a los lectores sorprendidos de que, por ejemplo, hay evidencias de que el terremoto y posterior tsunami del 11 de marzo de 2011 – repito: once de marzo de dos mil once – contra Japón fue provocado por un ataque nuclear submarino del clan Bush contra el gobierno japonés porque éste no había aceptado sus condiciones.

En mi otro blog, Crónicas Subterráneas, publiqué la exposición de un periodista japonés que mostraba que el terremoto había sido un ataque nuclear.

Sí, de verdad, el mundo real es demasiado sorprendente y por eso estamos más cómodos en la burbuja ficticia en la que vivimos.

Una cosa que tengo clarísimo es que no me quiero ser el ejemplo de nadie ni voy a dedicarme a decir a los demás lo que tienen que hacer.

Entiendo que tengo facilidad, y el conocimiento suficiente para moverme por la red y compartir lo que pienso.

No soy perfecto ni pretendo serlo, más al contrario, cualquiera puede encontrarme tantos errores como quiera encontrarme; es fácil saber de qué pie cojeo y descubrirlo no es un misterio.

No digo a los demás que hagan lo que yo no hago, así que sé las dificultades de todo lo que propongo. Y todo lo que propongo, por muy increíble que parezca, lo hago desde el realismo del mundo tal como lo veo.

Como todas las personas, no soy ni bueno ni malo, puedo gustar o no, pero sea lo que sea lo que a los demás les parezca, yo seguiré con mi vida, que de momento me hace poder respirar.

Y es por eso que a veces me hace gracia algunos comentarios, como los que me encuentro de vez en cuando, juzgando que una faceta de lo que hago es sorprendente respecto a otra faceta que me conocían.

Vaya, como si los seres humanos funcionáramos en blanco y negro.

Pues no, oh sorpresa, los seres humanos somos multipolares y tomamos nuestras decisiones, acertadas o no, respecto a las circunstancias que nos rodean.

Los materialistas se sorprenden que publique sobre alienígenas en mi blog de noticias, y los inmaterialistas se sorprenden de que tenga un negocio basado en el oro.

Los de izquierdas se sorprenden de que hable del libre mercado y los de derechas se sorprenden de que hable sobre los desahucios.

Pues sí, eso pasa porque intento no juzgar a priori, y aplico las soluciones que me parecen más adecuadas a cada problema tras haberlo analizado.

No sigo ningunos diez mandamientos de fe, no sigo ningún precepto político, social o económico con los ojos cerrados. Hago lo que me parece que está bien según el problema presentado en cada momento, y según lo mejor que sé y mi experiencia.

Eso es lo que pasa cuando no se tienen ataduras con el discurso del pensamiento único imperante. Eso es lo que pasa cuando se desobedece al determinisno represivo.

Y a quien no le guste, pues el mundo es muy grande para todos. Porque “sé feliz, y deja que los demás lo sean, aunque su felicidad no se parezca a lo que consideras que es la felicidad” es uno de mis lemas

Ser feliz lo más que podamos haciendo lo que mejor pensemos que podemos hacer.

A eso se llama L I B E R T A D.