Ya no pienso ser humilde diciendo que puede que me equivoque, porque estoy convencido, sé que no me estoy equivocando en mis apreciaciones.

No soy ningún pastor gritando “que viene el lobo” para divertirme o sacar provecho.

El lobo ya está aquí, hace mucho tiempo ante nuestras narices, pero muchos no lo vimos al principio porque su disfraz de coredero era muy bueno.

Hace 40 años se la metieron doblada a los españistaníes con la “transición” y ahora con el “yes, we can” van de camino a lo mismo. Beeeeeeee.

La estrategia de márketing de ingeniería social aplicada en Españistán por los violetas es perfecta. Chapeau a Tavistock de nuevo.

Pero lo cierto es que ya me resbala. Al fin y al cabo quedan cuatro días, como aquél que dice. Si les gusta vivir engañados, que lo disfruten.

El FMI se prepara para “el nuevo normal”, el BIS amenaza con una crisis peor que en 2007, ponen impuestos a las cuentas bancarias…TicTacTicTac

Los planes de esta gentuza de la élite se ven a veinte leguas. No hay que ser ningún genio para darse cuenta.

Así que antes de que ocurran las cosas “oficiamente”, permitidme desahogarme y gritar:

“¡OS LO DIJE!”

Como si sirviera de algo, ya sé, pero no me queda mucho más por hacer.