Me he dado cuenta de que existe un pánico entre mucha gente: el pánico a tener que pensar por sí mismos.

Y dentro de ese pánico está el miedo a que los robots les substituyan sus vidas de robots.

Es por ello que esa gente prefiere vivir esclavizada en un trabajo de ocho horas bajo un jefe que esforzarse por su propia libertad.

Esto me lo encuentro muchas veces cuando explico a alguien qué es el mercadeo en red y me responden preguntando si es un esquema piramidal.

No, señores, el esquema piramidal es justo el sistema de trabajo en el que estáis, en el que vuestro jefe, la empresa para la que trabajáis os explota y os trata como basura.

Me hubiera gustado que mucha de esta gente hubiera estado este pasado sábado en Valencia para escuchar, como yo lo hice, al fundador de Karatbars, Harald Seiz, decir que para él “las personas están antes que el dinero.”

¿Te lo imaginas?

Un individuo que ya lo tenía todo ganado y que ante la opción de pasar el resto de su vida en Mallorca o fundar una empresa de “network marketing” para ayudar a otros a protegerse con oro, eligió lo segundo.

image

Tanta gente con los ojos cerrados y la mente cerrada… si no logramos que se abran a esta realidad seguirán sufriendo por el resto de sus vidas.

Y ésa es realmente la parte dura de este tipo de negocio: ayudar a los demás a romper sus propias barreras interiores.

Pero también es la parte más satisfactoria porque cada vez que se consigue uno se siente feliz de haber retirado una mente robot de la mátrix.

El resto está “chupao”, sólo es dejar fluir el diseño para aumentar nuestros ingresos, y por fin no tener que preocuparnos nunca más del dinero.

(Si quieres más información sobre esta oportunidad de Karatbars, rellena este formulario y te la enviaré con mucho gusto.)

Buscando lugares a los que ir con los niños en familia, cosas tan normales como parques de atracciones, nos encontramos que todos los precios son abusivos para turistas.

Ésta es la Barcelona que tanto aman los visitantes y que nos ha expulsado a los nativos.

Los precios son IMPOSIBLES de pagar para la gente ultra-pobre como nosotros.

Iremos a la playa en tren o metro, que sólo cuesta el billete de la primera zona.

O mejor aún, nos imaginaremos el mar, que de momento no se han inventado un impuesto por imaginar.

Cuando tienes algo realmente revolucionario e importante entre manos, algo que cambia vidas a mejor, es una gran responsabilidad como lo transmites a los demás.

Porque los demás dan más importancia a tu habilidad y apariencia en como lo transmites que en la auténtica oportunidad en sí.

Y ahí es donde radica tu responsabilidad.

Porque si no logras que los demás se den cuenta de lo que te has dado cuenta tú, estás haciendo que no formen parte de esa revolución y de que sus vidas no cambien para mejor.

Y luego, cuando ves que rechazan lo que les explicas con banales y absurdas excusas te preguntas qué estás haciendo mal para que respondan de esa forma.

¿Por qué se ponen ellos mismos obstáculos a su propia salvación juzgándote a ti y no a lo que les estás ofreciendo?

Es como si te dijeran: “Sí, ésta es la oportunidad de mi vida, pero no voy a aceptarla porque me la has explicado tú. Prefiero continuar en mi miserable esclavitud antes que aceptar que viene de ti.”

Ya sabes, “no voy a hacerte caso porque tengo esta tarde que lavarme el pelo.”

Porque has intentado explicarles las cosas transparentemente, sin manipularles, pero ellos exijen que les manipules, que pienses tú por ellos.

Porque sólo esperan que les engañen, y cuando no lo haces, se ponen a la defensiva y no quieren saber nada.

Patético.

Estos humanos son muy extraños y están más allá de mi entendimiento.

Estoy sentado en un banco en el parque de la Colònia Güell, que está a unos diez minutos andando desde donde vivo.

image

Mi misión ahora es ir tras mis hijos, de parque en parque, e intentar hacer algo en los momentos de pausa desde la conexión irregular de mi móvil.

Si alguien tiene curiosidad, en facebook estoy compartiendo los check-ins de foursquare desde los lugares por los que paso.

También es para ahorrar a los espías el “trabajo” de investigar mi paradero 😛

Bueno, voy a hacer todo lo posible para continuar compartiendo noticias y las cosas que ocurran, pero está claro que no lo voy a poder hacer al ritmo que antes.

Es lo más cercano al término “vacaciones” que voy a tener.