Soy consciente de que hay conceptos que son difíciles de entender para las mentes programadas.

Decía Saramago que es un insulto a la inteligencia intentar convencer a otro de que tu idea es la buena.

Y qué podemos decir de aquéllos cuyo único propósito es obligarnos a tragarnos su visión de las cosas nos guste o no.

Eso se llama violencia y se conoce como “gobierno”.

No estoy a favor del socialismo, ni del comunismo, ni del capitalismo, ni de cualquier otro “ismo”.

Estoy a favor de analizar cada problema dentro de su justa importancia, y hallar la solución adecuada para resolverlo.

Sin prejuicios, sin manuales escritos por seres iluminados seguidos a ciegas.

Por supuesto, no existen soluciones perfectas y cada solución está dispuesta a mejora.

Sí, soy consciente de que pensar es una de las capacidades humanas más difíciles de realizar, pero para eso tenemos nuestra cabeza, no para llevar un bonito peinado.

Además, con práctica todos podemos pensar, no es un arte de unos pocos privilegiados, ni es un don de algún dios con nombre impronunciable.

Tampoco es que quiera convencer a nadie para que comience a usar su cerebro de una forma creativa, sólo expongo lo que me parecen las cosas, y, luego, que cada cual extraiga sus conclusiones.

Nada más, ni nada menos.