Los estúpidos se molestan cuando los llamas estúpidos.

Ésa es la triste realidad.

No se preguntan por qué les llaman así.

No se preguntan, ¿estaré haciendo algo mal para que me llamen así?

En verdad son estúpidos porque no se preguntan nada.

Pero claro, todos sabemos que en esta vida de apariencias llamar a las cosas por su nombre es completamente contraproducente.

Hay que ir con guantes de terciopelo con cuidado de no herir sensibilidades.

Hay que ser maestros del libro “Como hacer amigos e influir sobre la gente” de Dale Carnegie.

Pues me temo que no soy un maestro de esos…

@jmgoig en twitter:

¿Queréis votar poder real? ¿Pues por qué no votáis a los que asistirán a la reunión de los Bilderberg este próximo 29 en Copenhagen? #BOBOS