Buscando siempre nuevas ideas y experimentar con cosas nuevas, se me ha ocurrido lo siguiente:

Hacer subastas “ciegas”.

¿En qué consistirían?

1. Anuncio un objeto, normalmente personal, en subasta con un precio inicial de salida.

2. Doy una semana para recibir ofertas, pero los participantes nunca saben cuál es el mayor precio ofrecido.

3. Tras la semana anuncio al ganador y el precio final. En caso de empate, los empatadores tendrían tres días para realizar nuevas ofertas, siempre sin saber las ofertas del resto.

Podría incluso funcionar, y acabar siendo una forma divertida de recaudar fondos.