Lo de que hay mercenarios de Academi, la antigua siniestra Blackwatet, actuando en Ucrania no lo dicen sólo los medios “alternativos” sino también prensa alemana como el “Bild am Sonntag”.

Parece ser que están uniformados como el ejército ucraniano.

Esto confirmaría porque han habido informaciones de gente del este que había oído que los soldados hablaban lenguas extranjeras, y de que se dedicaban a saquear.

Incluso podría ser que fueran por su cuenta y riesgo y saquearan por saquear, pues no se sabe quiénes les están pagando.

No sería de extrañar que se crearan conflictos artificialmente para “pagar” con saqueos y muertes a estos mercenarios.

400 Blackwater Mercs Deployed In Ukraine Against Separatists, German Press Reports | Zero Hedge
http://www.zerohedge.com/news/2014-05-11/400-blackwater-mercs-deployed-ukraine-against-separatists-german-press-reports

Los criminales lo quieren todo y lo quieren ahora.

Ahora el gobierno de Españistán va a controlar todas las cuentas bancarias de sus súbditos, o séase, nosotros.

No va a haber entonces mejor momento de sacar el dinero de los sicarios económicos llamados bancos.

Aprender a usar cuentas offshore, paraísos fiscales y otros instrumentos de protección financiera, como el oro, resultan ya indispensables y obligatorios.

Borregomátrix el que no lo haga.

El Gobierno controlará los datos bancarios de todos los españoles
http://www.huffpost.com/es/entry/5304357?utm_hp_ref=spain&ir=Spain

Dalí lo sabía muy bien: en esta época lo único importante de una obra de arte es la firma.

Al igual que lo único importante de un libro es su portada.

Al igual que lo único importante de un blog es su diseño.

Al igual que lo único importante de una noticia es la sonrisa de la presentadora del telediario.

Al igual que lo único importante de una canción es el vestido del cantante.

La parafernalia y lo aparentemente superfluo es lo único con sustancia.

Y eso en Tavistock lo saben muy bien.

Ellos, un millón de puntos; nosotros, ni fuimos considerados para ser puntuados.

Las consignas han sido obedecidas.

Qué gran diversión ver cómo se desarrolla algo tan típico europeo como un concurso amañado.

Era de cajón que da igual qué cantara o cómo cantara, la-el mujer-hombre barbuda-o ha ganado el festival de Eurovisión.

Pero como mínimo tendrían que aparentar mejor el engaño, que ya se les ve el plumero demasiado claramente.

Puesto que la idea es que la gente copia el éxito, ahora la población europea ya ha recibido la clara señal de qué hay que hacer para conseguir llegar a la cima: ser como “Conchita Wurst”.

Continúa la destrucción de la estructura familiar que funcionó durante miles de años y que hizo que los humanos sobrevivieran.

Y que conste que respeto que cada cual haga lo que le dé la gana con su vida pero es que la evidencia es tan evidente…