¿Qué tal el logo que he colocado en la cabecera?

Espero que sí parezca demasiado egocéntrico.

Lo llaman “hacer marca”, y a Donald Trump le funciona.

Dicen que si algo “funciona”, no lo cambies.

Es más, no inventes, copia lo que le funciona a los demás.

Estadístimente, la gente prefiere la estabilidad a los cambios, e innovar es una de las peores cosas que cualquiera puede hacer.

Cuando creas algo nuevo, comienzas siempre solo, y la mayoría de respuestas que obtienes es “esperaré hasta que funcione.”

Y, la verdad, la mayoría de veces te quedas solo y, claro, tu idea “no funciona.”

Por lo que la mejor forma para asustar a los demás es cambiar constantemente y aparentar que no tienes un objetivo definido.

Pero no tener un objetivo definido también es un objetivo.

Venga, tras desconectar este antiblog de facebook, en algún momento de mañana le toca a twitter.

Y así, hasta que tropezarse con este antiblog sea completamente difícil, y sólo se pueda encontrar por recomendación personal de algún lector distraído.

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Que sepamos que la república no resolverá nuestros problemas.

Por supuesto, estoy de acuerdo en que es un paso adelante respecto a la monarquía, pero no es la panacea.

Fijémonos en cuántas repúblicas están igual o peor que nosotros.

Porque el problema no está en la estructura del estado sino en la estructura de la sociedad.

Por mucha república nueva y bonita que tengamos, sea catalana o española, si la estructura de la sociedad continúa siendo una pirámide, no servirá de nada.

Mientras obedezcamos ciegamente al dinero, y éste sea fabricado por un monopolio privado de banqueros elitistas, no servirá de nada.

Mientras a los niños los programen con mentiras y propaganda para que sean unos ciudadanos callados, consumistas y obedientes, no servirá de nada.

Cambiar por cambiar, para que todo en el fondo siga igual, en realidad nos traerá decepciones profundas y la sensación de que el esfuerzo no sirvió para nada.

Quizás habría que hacer menos celebraciones y más reflexiones.

Y mientras nadie miraba, el FMI mantuvo una conferencia para cambiar las reglas del sistema económico mundial, ayer día 13, al estilo Bretton Woods.

Esto es gordo, y por eso nadie se ha enterado

Acudieron los banqueros centrales, académicos y representantes del sector privado.

¿Y los afectados?

Viendo la tele.

Y lo dicen bien clarito: “estamos en una política transitoria hacia el Nuevo Normal.”

Es decir, que todo lo que hemos conocido hasta ahora queda en el pasado y avanzamos hacia… el Nuevo Orden Mundial.

Tómate ésa.

Conspiran a nuestras espaldas una y otra vez, y nosotros seguimos sin enterarnos de qué va el juego.

Press Release: IMF Holds High-Level Conference on Monetary Policy in the New Normal
http://www.imf.org/external/np/sec/pr/2014/pr14170.htm

Una multitud labriega está reunida vitoreando a un hombre y a una niña saludándoles desde el balcón de una mansión rural.

Ese hombre es el abuelo de la niña y está presumiendo de lo guapa que es.

Desde la multitud se escuchan gritos de “¡Viva el señor conde! ¡Viva el señor conde!”.

Y el señor conde responde con un “venga, venga, no os olvidéis que hoy es día laboral… ¡A trabajar!”

Y así, la multitud se dispersa contenta y feliz entre continuados gritos de “¡Viva el señor conde!”.

Cada cual conoce su lugar, y el orden de la sociedad se mantiene tal cual, sin cuestionarse.

Esta escena feudal me la encontré esta sábado pasado en el primer canal de la televisión pública española.

Pertenece a una película, rodada en la época en la que al régimen se le podía llamar dictadura oficialmente, cuyo título es “Un rayo de luz”, y que, como se puede comprobar, sigue siendo válida para emitirla una y otra vez.

Al fin y al cabo, este estado al que llaman España nunca dejó el feudalismo de lado, y así se les recuerda a los “ciudadanos” cómo tienen que comportarse ante sus amados y benefactores gobernantes.