Cuaderno de bitácora, fecha estelar 0410104.

Con el 79% de participación, un 93% de los crimeos, o crimeanos, o como se diga, han votado a la reunificación de Crimea con Rusia.

¡Qué gran sorpresa!

Podrían haber celebrado los resultados desde ayer mismo.

Porque estamos hablando de una «consulta» planificada hace un par de semanas por los que quieren reunificarse con Rusia.

No es que tenga nada en contra de que se reunifiquen con Rusia, pero huele demasiado.

Venga ya, el resultado estaba ya escrito, ¿a quiénes quieren engañar?

Imaginemos cómo se ve desde aquí, desde Cataluña, en la que hay otro referéndum de secesión para el próximo ¡9 de noviembre!

A este paso, no quedará ningún territorio que no se haya secesionado ya para esa fecha.

Incluso el Véneto ha votado hoy si se separaba de Italia.

Aquí cualquier hijo de vecino se monta el espectáculo de un referéndum secesionista.

Porque, vamos a ver, para secesionarse no hay que justificarse ni pedir permiso.

Un grupo de gente se reúne, decide convertirse en una comunidad y no necesita ser reconocida por nadie más que por sigo misma.

Porque la voluntad de una persona de no depender de otra es sagrada, incluso cuando eso vaya al final en contra de sus propios intereses.

Pero eso no se sabe hasta que se hace, claro.

Así que, animénonos y ¡ROMPAMOS ESPAÑA!

Y todo el resto de estados actuales, y no dejemos ni uno entero…

¡Alto!

Antes de sulfurarte y mostrar tu nacionalismo exarcerbante en los comentarios recuerda una cosa: NINGÚN ESTADO ACTUAL HA SIDO CREADO POR «EL PUEBLO».

Eso es, esta estructura social piramidal conformada por los estados con fronteras artificiales fue construida por un grupo de gente a la que nunca les ha importado nadie más que ellos mismos.

Por eso, apoyar este sistema de estados es tirarse piedras a nuestro propio tejado.

Y toda este contagio de teatro secesionista al que estamos asistiendo no es más que una evolución más del propio sistema.

Todo por la gente pero sin la gente.

Los griegos atenienses de hace dos mil quinientos años sabían mucho de tratar con las oligarquías: por eso elegían a sus representantes por sorteo, no por elecciones.

Si buscamos soluciones no tenemos que reinventar la sopa de ajos de nuevo.

Un sistema por sorteo permitía que cualquier ciudadano optara a un cargo público por un tiempo limitado.

De esa forma se cortaban las corruptelas, los amaños electorales, los profesionales de la política con intereses creados, los lobbies que presionaban a dichos profesionales, y les quitaban el poder a las minorías elitistas.

Estamos en una época en la que nos han hecho confundir los referéndums y las elecciones con la democracia.

Han manoseado tanto la palabra «democracia» que le han cambiado su significado.

Y los manipuladores causantes de tal confusión saben muy bien por qué: porque en realidad es la forma de mantenerse y justificar su poder.

Y tienen el cinismo de llamar a todo aquél que no profesa sus planes como «antidemocrático».

A ver si comenzamos ya a darnos cuenta de estas cosas, que somos mayorcitos.

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Los revolucionarios de Vladivostok dan las gracias al general Graves y a sus tropas estadounidenses.

En esta nota del New York Times del 15 de febrero de 1920 podemos leer:

Vladivostok pro-americano

Los revolucionarios agradecen a Graves el preservar la neutralidad.

Vladivostok, 1 de febrero de 1920 (Associated Press). Desfiles, reuniones en la calle y discursos marcaron el segundo día hoy de la completa liberación de la autoridad de Kolchak. Las banderas rojas ondeaban en todos los edificios del gobierno y en muchos comercios y hogares.

Hay un pronunciado sentimiento pro-americano evidente. En frente del cuartel central americano, los líderes revolucionarios se subieron a las escaleras de los edificios, haciendo discursos llamando a los americanos verdaderos amigos, que en este momento crítico salvaron al presente movimiento. La gente insiste en una política aliada de no injerencia internacional en los asuntos políticos.

La Sede Central del nuevo gobierno en Nikolsk ha telegrafiado al comandante americano, el Mayor General Graves, expresando su aprecio por los esfuerzos en garantizar una política aliada de no injerencia durante la ocupación de la ciudad, y también por ayudar a una salida pacífica de la situación local.

Ya vemos que eran otros tiempos.

El presidente Woodrow Wilson había enviado al General William S. Graves a Rusia con instrucciones secretas.

El resultado fue la confirmación de los bolchevikes como única fuerza en Rusia.

Y éstos estuvieron tan agradecidos como muestra la nota del New York Times, que parece ser, pasó el filtro de la censura.

Los Estados Unidos evitaron que Japón invadiera Siberia, y protegieron las líneas de ferrocarril allí hasta que el nuevo gobierno bolchevike tuvo el suficiente poder para encargarse por sí mismo.

Además, en 1919 el Departamento de Estado envió armas y municiones para ayudar a los revolucionarios.

Tanto es así, que mientras Troski daba discursos anti-americanos en público, pedía a la vez en privado al embajador Francis de EE.UU. que enviara equipos de inspeccción militar para entrenar al nuevo Ejército Soviético.

Así es la verdadera historia, totalmente diferente de la historia reescrita.

Y lo que está ocurriendo hoy en día seguro que no es nada diferente.

Sólo que, posiblemente se sepa también dentro de cien años.

A saber las sorpresas que se llevarán nuestros tataranietos.

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Hay muchas razones para pensar que Edward Snowden es un «caballo de Troya».

En realidad no dice nada nuevo que no hubiera estado avisado ya por otros.

Por ejemplo, Richard Stallman, el creador de la licencia libre GNU, y promotor del movimiento del copyleft lleva explicando cosas parecidas desde hace más de 25 años.

¿Por qué ahora se le da crédito a Snowden?

¿Y qué decir de Wikileaks y su creador, Julian Assange, en la imagen superior?

Fijémonos en que medios se han estado publicando sus filtraciones.

The New York Times, The Guardian, El País…

Medios de propaganda del Club Bilderberg.

Precisamente, en 1991, David Rockefeller dio las gracias a estos medios afines porque sin ellos no hubieran podido llevar a cabo sus planes.

En este vídeo puedes escucharlo de su propia voz:

Por otro lado, y volviendo a Snowden, el millonario que financia al medio alternativo del periodista Glenn Greenwald, Pierre Omidyar, ha sido relacionado con los pagos a la oposición ucraniana que ha dado el golpe de estado.

¿Qué quiere decir todo esto?

Que posiblemente estemos ante otro plan de «acción, reacción, solución» para imponer medidas que de otra forma nos negaríamos a ellas.

La verdad es que es bastante sencillo: aparece un joven héroe que proporciona información supuestamente secreta, la población se indigna por sentirse vulnerables ante el espionaje masivo, y se ofrece la solución de reformar las agencias de inteligencia.

Un «que todo cambie para que nada cambie».

Pero el virus del miedo ya está implantado y la gente deja de usar internet como siempre lo había usado.

En este momento, todo es sospechoso en la red, como lo fue el montaje de la caza de brujas anticomunista en EE.UU. de los años 50 del siglo pasado.

Quizás los que afirman que internet se le ha ido de la mano a la élite lleven razón.

Y como cantaría demasiado el cerrarlo de un día para otro, aplican ingeniería social que podría muy bien firmarla de nuevo el Instituto Tavistock.

Nunca nos olvidemos de que las garras de la élite manejan todos los hilos.

Financiaron a los nazis y financiaron a los comunistas.

Cada paso que dan es una representación de la dialéctica hegeliana: tesis, antítesis, síntesis.

Y llevan mucho, mucho tiempo haciéndolo ante nuestras narices:

Y aquí está la solución: como los gobiernos son muy maaaaalos, tal como ha demostrado Snowden, pasan el control de internet a las bueníiiiisinas corporaciones, que nos salvarán:

Obama Administration Turns the Internet Over to the Globalists
http://www.infowars.com/obama-administration-turns-the-internet-over-to-the-globalists/

Creo que la jugada ya está clara.

Salimos de la sartén y caemos en el fuego.