El FMI ha tomado posesión de Ucrania.

El nuevo primer ministro no elegido por la ciudadanía salido del golpe de estado, Arseni Yatseniuk, ha anunciado que la población ucraniana tiene que obedecer las exigencias del FMI.

Por otro lado, Suiza dice que ha bloqueado las cuentas del presidente derribado Yanukóvich.

Y no sólo eso, en Ginebra hablan de juzgarlo por blanqueo de dinero.

Además, ahora está en Rusia, desde donde ha realizado una rueda de prensa en la que se ha reafirmado en “luchar por el futuro de Ucrania”, y las nuevas autoridades de Ucrania quieren su extradición.

Está claro que es puro revanchismo.

Occidente está metiendo el dedo en la llaga deliberadamente, y su continuo ataque tiene como objetivo que salte la chispa definitivamente.

Hoy 10 helicópteros rusos han rodeado la base de la guardia costera en la capital de Crimea, Simferopol.

Además milicias armadas rusas han tomado los principales aeropuertos de Crimea, según cuenta la web DebkaFile.

Y claro, el ministro de exteriores ruso ha declarado que el movimiento de carros de combate dentro de territorio ucraniano está estipulado en los acuerdos bilaterales.

No sólo eso, la cadena del Kremlim RT ahora dice que los ejercicios militares en la frontera estaban ya previstos y no son extraordinarios.

Claro, y Maidán ha sido una “revolución del pueblo”.

¿A quién quieren engañar unos y otros a estas alturas?

Esto no es una cortina de humo.

Esto es serio.

Rusia ha desplegado sus tanques en la frontera con Ucrania.

Ha puesto en alerta a sus aviones de combate.

Hombres armados tomaron el parlamento de Crimea e izaron la bandera rusa.

Las milicias de Crimea están preparándose para recibir el ataque de los grupos que obtuvieron las armas en Kiev.

Quizás podamos pensar que han creado esta crisis en Ucrania para que nos enfoquemos allí y no nos fijemos en otros lugares.

Es posible, pero este espectáculo no es una broma.

La élite usó a Polonia para hacer estallar la Segunda Guerra Mundial.

Ucrania es vecina de Polonia.

En estos últimos años los planes de la élite han sido desenmascarados.

Conocemos su juego, y sabemos cómo se las gastan.

Como siempre digo, quiero equivocarme, pero esto pinta muy mal.

Y parece que ya es demasiado tarde.