Lo único que mantiene a este mundo en su sitio es la cantidad de maravillosas personas con buena voluntad que tiran hacia el lado positivo de la vida, contrarrestando el mal imperante de las clases dirigentes.

Son personas sencillas que realizan sus acciones en silencio, sin pretensiones de hacerse notar, y que son los que verdaderamente tendrían que ser recordados para siempre.

Pero este mundo es injusto y suele vanagloriar a los criminales en vez de a los auténticos héroes.

Porque héroes son los que comparten lo poco que tienen con los que aun tienen menos.

Porque héroes son los que lo dan todo sin pedir nada a cambio.

Porque héroes son los que tiran para delante aunque los obstáculos sean más fuertes que ellos.

Porque héroes son los que ofrecen sus vidas, no los que las quitan; los que construyen, nunca los que destruyen.

Ésos, y no otros, son los que de verdad hacen que valga la pena despertarse cada día.

Tengo la enorme suerte de conocer a personas así, que merecen lo mejor de lo mejor en este mundo, y en el resto de dimensiones; y lo único que pido a esta vida es poder aprender para algún día parecerme a ellos.

Formo parte de la élite del 1% o menos.

¿Cómo lo sé?

Pues porque en instagram pone que me siguen más de 1500 pero mis fotos gustan sólo a menos de 15 de media cada una.

¡Es fantástico formar parte de la élite!

😛

Ayer hubo un corte en el servicio de Telegram durante un par de horas.

Parece ser que se estaban apuntando 100 usuarios cada segundo.

Y claro, los servidores no aguantaron.

Todo apunta a que mucha gente está dejando WhatsApp tras su compra por parte de Facebook.

19 mil millones de dólares, ahí es nada.

En realidad el único cambio es dejar el espionaje estadounidense por el espionaje ruso.

Venga ya, que los rusos no son monjitas de la caridad.

Es como cambiar la propaganda de la CNN por la propaganda de la RT.

Como mínimo seamos conscientes de ello.