Mañana publicaré un vídeo que puede ser un punto de inflexión en esta etapa humana mía, en esta burbuja de existencia.

Guste o no guste ha sido mi elección, y no hay vuelta atrás.

A partir de ahora toda la carne está en el asador.

La apuesta está clara.

Y es muy posible que estos tiempos de agujero económico queden atrás, para mí y para los que quieran acompañarme.

A nuestro alrededor continuará el caos y haremos lo posible para rescatar personas.

Pero no podremos hacerlo a quienes no quieran ser rescatadas, claro.

La elección siempre es de cada cual.

Mañana a estas horas el mundo ya podrá entender este enigmático post.

Alea jacta est.