El ejército de Ucrania tiene ya poderes para disparar a civiles.

Un arsenal de 1500 armas fue capturado por los opositores.

EEUU y la UE dicen que van a sancionar a Ucrania.

Fantástico, el mismo plan de siempre.

Y la gente no aprende, y la gente muere.

En realidad es tan fácil como la élite se inventa sus guerras que ya no tienen ningún mérito.

Un día la montan allí, un día la montan aquí.

Y los perros de la guerra felices y contentos con tanta prosperidad en su boyante negocio.

Me resultan muy curiosas las imágenes distribuidas por el ministerio del interior de Ucrania que muestran a protestantes disparando:

http://cronsub.com/al-menos-26-muertos-por-protestas-en-ucrania/

Porque no parecen realizadas desde móviles sino desde cámaras con buena calidad, fijémonos en los zoom.

Así pues, ¿cómo esos malavados protestantes no han disparado a los que les grababan si eran cámaras del gobierno?

La verdad, no me encaja.

Por supuesto, en esta situación RT no es neutral porque es una agencia del gobierno ruso.

Al igual que Telesur no lo es respecto a lo que está sucediendo en Venezuela.

¿Qué está sucediendo realmente en ambos conflictos?

Sea lo que sea, como siempre las víctimas son los que no tienen nada que ver.

A veces escucho a Ada Colau y a otros representantes de “la mayoría” y me pregunto si de verdad no quieren mantener las cosas como están.

De momento les doy el beneplácito de la duda, y les concedo que no son capaces de ver el panorama completo, o, por algún motivo, lo ven pero no saben expresarlo.

Lo que cuenta Ada Colau en este vídeo es solamente una parte de la realidad.

No es que haya “deuda legítima y deuda ilegítima”, es que ¡todo el sistema económico es DEUDA!.

Tal como lo expresa Ada Colau estaríamos únicamente poniendo parches.

El fraude y la estafa es absoluta, y continuará mientras permitamos que la creación del dinero esté en manos de unos pocos, y este dinero se cree de la nada de forma especulativa.

La economía tiene que tener una base productiva y no depender de bancos centrales en manos privadas, ajenos a la voluntad soberana y democrática.

Sin embargo, mientras sigamos centrándonos en “luchas populares”, lo repito, sólo estaremos poniendo parches y seguiremos igual ad infinitum, que es lo que interesa, por cierto, al poder establecido.

Estamos en un momento en el que por fin podemos arreglar las cosas, han caído las máscaras y conocemos el problema; pues arreglémoslo, no nos quedemos en medias tintas y buenas palabras efectivas.

Dirijamos nuestro foco al problema real.