Viento.

De todos los meteoros es el que menos me gusta.

Esa diferencia de presión que mueve lo que denominamos aire, y arrastra todo lo que encuentra a su paso.

Se escuchan moverse las uralitas del patio de luces, en donde están los colgadores de la ropa.

Ese sonido constante…

¿Aguantarán?

¿Se soltarán?

Sant Boi es un lugar apacible climatológicamente hablando.

Quizás hace algo más de fresco que en la gran urbe de Barcelona, pero en general ni hace demasiado frío ni demasiado calor.

Pero en días como éste hay que estar al tanto, porque la última desgracia grave ocurrió a causa del viento.

Cuando tres niños murieron al derribáseles un muro encima en un campo de entrenamiento de béisbol.

Por ello, Eolo no es un cualquiera y tenemos que estar alerta en sus días de enfado.

Me acaban de realizar una entrevista para el programa Entre To2 de Ciencia y Espíritu TV.

Pilar Reyes ha estado genial como entrevistadora, y espero que me vuelvan a invitar 🙂

El tema ha sido sobre mi libro “Secretos del Dinero: El libro que los banqueros no quieren que leas”, y la situación económica actual.

Pronto pondré aquí el horario de la emisión de la entrevista.

Me importa un bledo si eres gay.

O lesbiana.

O lo que sea.

Tu sexualidad es tuya, y no me preocupa lo más mínimo.

Vamos, que para mí no eres nada especial porque folles con quien folles.

Más claro, el agua.

¿Me ves por ahí alardeando de que soy heterosexual?

¿Es lo que hago más especial porque me gusten las mujeres?

No, ¿verdad?

Cierto, es una putada que hayan leyes que te discriminen por lo que eres.

Pero hay leyes que discriminan a las mujeres.

Leyes que discriminan a los hombres.

Leyes que discriminan a los niños.

Las leyes están para eso, para que el fuerte discrimine al débil.

En realidad, ninguna ley debería legislar sobre la moralidad.

Cada cual que actúe como le mande su conciencia, si tiene.

Además, si piensas que conseguir el matrimonio oficialmente es un gran avance, estás muy equivocado.

Porque es todo lo contrario.

Tendrías que estar en contra del matrimonio, sea del tipo que sea, porque, pregúntate esto: ¿qué le importa al estado con quién compartas tu vida?

¿No te das cuenta de que es peor el remedio que la enfermedad?

¿Qué tiene de progresista hacer avanzar las garras del control del estado?

Te lo repito, me da absolutamente igual tu opción sexual.

Porque deberíamos estar en el mismo bando combatiendo las diferencias artificiales que están usando para dividirnos.

De verdad, si para ti lo de ser gay o lesbiana es un asunto tan importante, lo siento por ti porque te han comido el coco.

Sin acritud, por supuesto.