De 50.000 millones de euros es el agujero negro de la banca de la eurozona.

Fantástico, ¿verdad?

Por supuesto, no hay mejor excusa que ésta para seguir perpetrando las atrocidades que se están cometiendo sobre la población.

Reformar este sistema económico sólo es aparentar cambiar para que nada cambie y todo permanezca inalterable en su sitio.

Pero claro, la élite es más guapa y lista que el resto… ¿no?

PressTV – Eurozone banks facing capital black hole: Analyst
http://www.presstv.ir/detail/2014/02/09/349978/eurozone-banks-face-capital-black-hole/

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La mentalidad de las administraciones actuales es auténticamente peligrosa para los ciudadanos.

A ver a qué inteligencia preclara se le ha ocurrido construir un puente, o paso, o como le llamen, de forma tan increíblemente desastrosa como éste recién inagurado hace un par de meses sobre el río Llobregat, entre Sant Boi de Llobregat y Sant Joan Despí.

¿Puedes frotarte los ojos?

No sólo es feo con ganas al hacerlo de cemento, sino que en poco tiempo ya lo veremos hecho un desastre por culpa del material empleado.

Además, ¿esperarán a que haya alguna desgracia para colocar una baranda?

Esta mañana he podido observar cómo los ciclistas pasaban sin parar, y los niños pequeños se acercaban al borde de la orilla de esta cosa gris.

¿De verdad hay que ser muy listo para ver lo que puede ocurrir en cualquier momento?

Sin contar con que en el caso de una subida repentina no controlada del caudal del río causará que toda la inversión pública haya sido tirada a la basura.

A veces me pregunto si es justo eso lo que esperan, porque algo tan obvio sólo puede haber sido hecho a propósito.

En la red básicamente buscamos información y entretenimiento.

Y si logras informar entreteniendo, entonces la has acertado de pleno.

Porque no importa la “calidad” sino la cantidad.

En realidad eso de la “calidad” es un engañabobos porque depende del observador no del emisor.

Si tu escrito cubre las expectativas del lector, o, sencillamente, le gusta, entonces tiene “calidad”.

Así que volviendo al fondo de la cuestión, todos los blogueros anhelamos el mítico “millón de visitas” diarias.

Aunque sabemos que en la blogosfera hispana es una hazaña prácticamente imposible.

La realidad está muy lejana, y la mayoría de veces, con que alguien desconocido deje un comentario ya nos llena la satisfacción de no haber permanecido en la irrelevancia.

Y así, nuestro objetivo es la cantidad, atraer el máximo tráfico posible.

Porque la clave está en la estadística.

Cuantos más visitantes nuevos, más probabilidad de que lo que escribas guste a una parte, más probabilidad de que parte de a los que les guste vuelva otro día, y comenten, y se subscriban para recibir las actualizaciones de tu blog.

Lo cierto es que es un proceso desalentador.

Porque puedes pensar que has escrito el post más importante de tu vida y luego no aparece ni el apuntador para leerlo.

Realmente, el desánimo es la enfermedad más terrible que asola a los blogueros.

Y, por ello, la constancia es la arma más poderosa con la que defenderse de tal desánimo.

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Ésta es la ilusión del valor del dinero.

¿Qué vale realmente Bitcoin?

Vale 671 dólares como dice Bitstamp o vale 632 como dice MtGox.

¿Vale realmente algo cuando se le está comparando con monedas fiat?

¿Vale algo el dinero cuando está basado sólo en la especulación?

¿Qué clase de riqueza puede haber cuando está basada en el vacío, en la nada?

El problema no es de Bitcoin o de cualquier otra divisa, virtual o física, el problema está en nuestras mentes.

Convencidos de anteponer la apariencia ante la realidad, sólo estamos construyendo castillos de naipes en el aire.

Y al mínimo soplo se nos desmorona para luego llorar por lo que nunca fue.