Cosas que soy incapaz de entender

Hoy he visitado a mi madre y a mi hermano en L’H.

A la vuelta, en el camino al metro, me he fijado en varios carteles.

Primero, uno que animaba a celebrar el Día Nacional de Bolivia.

Curioso.

Luego, he visto otro que animaba a celebrar el Día Nacional de Colombia.

Curioso también.

Y, para finalizar, otro cartel que animaba a celebrar el Día Nacional de Ecuador.

Vaya… cuánta curiosidad en tan pocos metros.

Esto… ¿eso significa que cuando me vaya algún tiempo a vivir fuera de Cataluña debería celebrar la Diada Nacional de l’Onze de Setembre?

Porque, vamos a ver, si uno se ha ido de un lugar a otro será por algún motivo, ¿no?

¿Será porque busca un lugar mejor para vivir que en donde se crió?

Por supuesto, ese objetivo es totalmente loable.

Lo que no acabo de entender es por qué hay que seguir celebrando las fiestas y costumbres del lugar de procedencia.

¿Qué sentido tiene?

Quiero decir, si uno ama tanto tantísimo a su país, y es tan hermoso y genial, ¿por qué marcharse a otros lares?

Si me fuera a vivir a Madrid, por ejemplo, al país vecino – lo digo para trolear, jejejé –  ¿debería bailar sardanas junto al Manzanares, si ni siquiera lo hago aquí?

¿No tendría más sentido adaptarme a las costumbres de mi nuevo lugar de residencia?

¿Quizás admirar las fiestas de San Isidro?

No lo sé, de verdad, soy incapaz de comprender el concepto de patriotismo de aquí, de allá y de todas partes.

Bueno, es una reflexión como cualquier otra.

Fuera Contacto

¿Alguien recuerda que este blog se llamaba “El anti-blog de José Manuel Goig” hace unos años?

Los posts no tenían títulos.

Los comentarios estaban cerrados.

Rompía con los cánones establecidos de los blogs.

Como la dichosa página de contacto que nunca debe faltar en un buen blog.

Pues éste no es un buen blog, ni pretende serlo.

Oh, tantos blogueros esforzándose por atraer a miles de seguidores zombies que participen.

Y qué patraña, digo yo.

¡Fuera la página de contacto!

Porque no estoy para decir a los demás lo que tienen que hacer en sus vidas.

Eso es asunto suyo.

Estas páginas son el lugar en el que yo cuento mis cosas.

Si digo algo acertado, bien.

Si digo algo desacertado, también.

Incluso no entiendo qué sentido tiene que hayan comentarios.

Dichos comentarios, ¿para qué sirven?

Ni idea.

Pero bueno, de momento no los vuelvo a cerrar.

De momento.

Pero sí que cierro la página de contacto.

Además, si a la gente, luego de preguntarme, no les gustan mis respuestas.

No soy alguien fácil, ni busco amistades, ni nada de eso.

Es más, disfruto siendo asocial, a mi manera.

Porque…

Tu vida es tu vida, y nadie más que tú puede vivirla.

No hay ningún consejo exterior que vaya a ayudarte.

Preguntar a un desconocido para pedir consejo es patético.

Mírate a un espejo y verás a la única persona que te sacará adelante.

Así, ya te lo he dicho.

Éste es otro de mis escritos anti-gurú.

¿Cómo triunfar en Youtube?

Arquitectura feística

Esta tarde he estado en una librería multinacional.

De esas que puedes ojear los libros porque ni a los empleados les importan.

Y en la sección de informática me he encontrado con una joya titulada “Cómo triunfar en Youtube“.

Escrita por tres autores que, por sus biografías parece que trabajan en la televisión, en programas para jóvenes, cuyos nombres desconozco.

Y que dudo que sepan cómo subir un vídeo a Youtube, la verdad.

Pues eso, que he ojeado el libro y me he partido de risa.

Y me he estado riendo un rato.

Vamos a ver, ¿un libro de papel para triunfar en un medio de vídeo?

¿Con la cantidad de vídeo-tutoriales que hay?

Me sigo petando de risa.

Pero eso sí, seguro que con este libro alguien estará ganando un buen dinerito, incluso más de lo que gano yo actualmente en Youtube.

En fin… Este mundo de gurús de cualquier cosa…

Venga, te ahorro la compra del libro, ya te explico yo lo que se necesita para triunfar en Youtube:

  1. Crea una cuenta en Youtube.

  2. Graba un vídeo con un tema que te interese.

  3. Encuentra a alguien que vea tu vídeo.

Bien, ya has triunfado en Youtube, enhorabuena.

Ah sí, ¿y quién soy yo para desmontar a estos gurús de Youtube?

Bueno, algo sabré digo yo…

Superados los 36.000 subscriptores y a punto de alcanzar las 6 millones de visualizaciones

El camino se hace al caminar.

Dos imágenes entendedoras

La Open Society Foundation y la migración (Italia)

Ésta es la expansión de ese cáncer que es la Open Society Foundation de George Soros en Italia.

Es justo por la ciudad sicilania de Catania por donde en estas semanas el tráfico humano de las criminales ONGs entra en Europa.

En España sus téntaculos son muy parecidos, y alcanzan al canal de televisión La Sexta y al partido político Podemos.

Y la segunda imagen es una reflexión muy políticamente incorrecta, pero para tener en cuenta…

Queridos pueblos conquistados

Queridos pueblos conquistados. La historia de la humanidad es una de constante conflicto y competición por recursos como tierras, comida, agua y mujeres. Os quejáis del hecho de que los Europeos fuimos y somos mejores en esta competición que cualquier otra raza en el mundo. Vosotros perdedores queréis que nos arrepintamos de que somos mejores en la conquista y exploración de lo que fuisteis. Queréis disculpas y reparaciones de la gente que fue más fuerte y más lista que vosotros, gente que sin ninguna duda vencieron. NO LO SENTIMOS Y NO OS DEBEMOS NADA. APAÑAOS CON ESO.

Se puede intentar engañar a la realidad por un rato, pero no por todo el tiempo.

Nos gusten o no nos gusten, los hechos son los hechos.

El helado gigante

Este año lo he elegido de mango y vainilla

Dice Donald Trump en sus libros, algo así como: “Si vas a soñar igualmente, sueña en grande“.

Cada año que nos va bien, y este último año nos ha ido bastante bien, tengo un pequeño capricho que siemple cumplo.

Y es ir en verano a un lugar que conozco en Barcelona donde hay una heladería artesanal que vende unos cucuruchos con una bola de helado enorme de dos sabores.

Dicho establecimiento está en una zona turística céntrica.

Llevo ya más de diez años cumpliendo esta tradición personal.

Lamentablemente, en este plazo de tiempo han habido años que no pude cumplir mi celebración, porque no nos fue nada bien.

Sin embargo, este es el segundo año seguido en el que sí he podido y, además, me han acompañado mis hijos.

Y es el segundo año que, junto a mis hijos, hemos añadido una diversión a nuestra celebración.

Una diversión que a mis hijos les encanta.

Consiste en, tras comprar nuestros helados gigantes, ir paseándonos entre los turistas y disfrutar de sus rostros de sorpresa cuando ven el tamaño de nuestros cucuruchos mientras nos los comemos con deleite.

Y más, cuando pasamos cerca de otras heladerías de nombres famosos franquiciadas que, por el mismo precio o mayor, venden cucuruchos de helado más pequeños.

Así que, paseamos un rato por las zonas turísticas céntricas, tranquilamente, disfrutando del momento.

Hasta que acabamos nuestro súper-helado, y decidimos volver a casa.

Y hasta el año que viene.

Jejejé, es una de esas ventajas de ser nativos de Barcelona.